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¿Qué es el lenguaje corporal y cómo influye la postura expansiva?

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¿Qué es el lenguaje corporal y cómo influye la postura expansiva?

¿Querés saber cómo influye la postura expansiva en el lenguaje corporal? En esta nota, te contamos todo lo que tenes que saber para hablar en público.

¿De qué se trata la postura expansiva?

Hace tiempo que los expertos saben que nuestras postura corporal y nuestro lenguaje no verbal pueden llegar a influir e incluso, cambiar nuestro estado de ánimo.

Esta información nos resulta útil cuando tenemos que afrontar una entrevista de trabajo, una venta, una reunión o una conversación complicada. Para salir triunfante de la situación, lo mejor que podes hacer es adoptar posturas corporales expansivas, es decir, hacerse grande.

La psicóloga Amy Cuddy, autora de El poder de la presencia, lleva años investigando acerca de la relación entre la postura del cuerpo y el poder personal. Ella afirma que el poder no solo expande la mente, sino también el cuerpo.

“El lenguaje corporal abierto está estrechamente asociado con la dominación en el reino animal. Este es el caso de los humanos, de los primates, de perros, gatos, peces, aves y de muchos otros. Cuando nos sentimos poderosos nuestro cuerpo se expande“.

La psicóloga sostiene que el estatus y el poder se expresan por medio de manifestaciones no verbales. Estas pueden ser miembros extendidos, ocupar mayor espacio, una postura erguida. Cuando nos sentimos poderosos, nos estiramos, levantamos el mentón y erguimos la espalda, entre otras cosas.

El poder del lenguaje corporal

No es ninguna noticia que hay más allá de lo que decimos y cómo lo decimos. Nuestra presencia la formamos también a través de todo aquello que expresamos sin decir palabras.

Seguro te podes acordar de una persona que entra a una habitación y atrae todas las miradas instantáneamente. Muy probablemente esa persona esté utilizando un lenguaje corporal poderoso. Lo bueno es que todos podemos aprenderlo.

Controlar nuestra manera de comportarnos influye en nuestros pensamientos, sentimientos y conductas. Por eso, si nos comportamos de forma poderosa, nuestro cuerpo transmite de forma automática una sensación de poder. Eso nos ayuda a estar presentes y a rendir mejor, sobretodo en situaciones difíciles de resolver.

Es decir, que si adoptamos posturas expansivas y abiertas nos sentimos mejores y más eficaces para resolver tareas laborales. Por eso, es importante que dentro de la capacitación de tu equipo de ventas incluyas por lo menos un apartado que ayude a entrenar el lenguaje corporal.

¿Qué es el lenguaje corporal y cómo influye la postura expansiva?

¿Cómo sé si tengo que cambiar mi lenguaje corporal?

Claramente, la falta de poder no se limita a nuestros pensamientos o acciones, sino que también nos encoge el cuerpo. Cuando nos sentimos subordinados, por ejemplo, en presencia de nuestro jefe, contraemos nuestra postura.

Esta es una reacción naturales, nos protegemos, achicándonos. Pegamos las extremidades al cuerpo, hundimos el pecho, agachamos la cabeza, doblamos la espalda. Si notaste alguno de estos gestos en vos últimamente, quizás es hora de un cambio.

Numerosos estudios demuestran que cuanto más confiada está una persona, mejor es su postura corporal. Pararse erguido ayuda al cuerpo a liberar mejor la voz, con lo cual nuestro discurso puede escucharse de manera clara.

Mientras estás leyendo esto, modificá ligeramente tu postura, abrí mas el pecho y erguí la espalda. Seguramente vas a notar cómo de inmediato tu respiración y la expresión de tu cara se relajan.

El lenguaje no verbal se manifiesta a través de muchos medios, y es igualmente importante que el lenguaje verbal. Por lo menos, a la hora de hacer una venta.

¿Qué es el lenguaje corporal y cómo influye la postura expansiva?

¿Cómo mejorar mi lenguaje corporal?

En su libro, Amy Cuddy explica que si nos encontramos en una reunión queremos transmitir seguridad, podemos concentrarnos en el siguiente gesto para transmitir poder.

Podemos colocar las manos a la altura de la cara, con las palmas enfrentada y los dedos hacia arriba. Luego, doblamos los dedos y unimos las yemas para que se encuentren. Este gesto es conocido como “unir las yemas de los dedos”, y muestra un alto grado de confianza en uno mismo.

Cuando estés reunido con un cliente o con un superior, este gesto les demostrará que sos uno con tus pensamientos, que no estás vacilando ni dudando. Cuando unimos las yemas de los dedos, estamos comunicando que confiamos en nuestras ideas y nuestros pensamientos.

Claramente, no existe un remedio mágico que le funcione a todo el mundo en cualquier situación. Pero si es importante entender que tu cuerpo le envía constantemente mensajes a tu cerebro, de manera continua. Y que nosotros podemos controlar el contenido de esos mensajes, por medio del lenguaje corporal.

Hay tantas maneras de expandir el cuerpo como personas en el mundo. Podes intentar con ejercicios de respiración, yoga, bajar el tono de voz, o simplemente sentarnos con la espalda erguida.

Para finalizar…

Por último, no queríamos dejar de mencionarte que ser consciente de la importancia del lenguaje corporal no significa intentar dominar a los demás a través de él. Que te sientas grande no significa que los demás tengan que sentirse pequeños frente a vos. Así, es muy difícil establecer una relación.

Por eso, lo ideal no es ejercer poder sobre los demás, sino gozar de poder personal. Tenemos que sentirnos seguros y relajados. La meta no es la intimidación, sino la intimidad.

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